Escuchar Flujo de Antropina hoy es asomarse al laboratorio donde comenzó a forjarse el lenguaje propio de Sínkope. Aunque el sonido resulta más crudo y directo que el de sus trabajos posteriores, ya aparecen los elementos que acabarían diferenciándolos de otras bandas de rock urbano: metáforas rurales, personajes marginales, crítica social, referencias a la libertad individual y una peculiar mezcla de poesía y lenguaje popular.
Las canciones desprenden el espíritu de una banda joven que aún no busca la perfección técnica, sino la autenticidad. Temas como"Kaviar o Manteka","Flores y Fuego","A mi Aire (Komo un Pez)" o"Perfectos Animales" anticipan muchas de las obsesiones literarias que Vito Íñiguez desarrollaría con mayor profundidad en discos posteriores.
Musicalmente, el álbum se mueve entre el rock urbano clásico, el hard rock ligero y ciertas influencias del rock de carretera tan características de la década. Sin los matices y la madurez que llegarían años después con El Desenkanto del Ruínseñor o...Y Evoluciona el Hombre (Salvajes Civilizados), Flujo de Antropina conserva un encanto especial precisamente por su frescura y espontaneidad.
Para muchos seguidores, este disco constituye la piedra fundacional del universo Sínkope: una obra todavía imperfecta, pero imprescindible para entender la evolución de una de las bandas más singulares surgidas de Extremadura.
01. Intro Oral
02. Kaviar o Manteka
03. Flores y Fuego
04. Entre la Sombra y la Luz
05. A mi Aire (Komo un Pez)
06. Llegará el Día
07. Como Tantos
08. Algunos Gustos
09. El Vaso Alegre
10. La Joroba del Desierto
11. Suciedad y una Pregunta
12. No Importa (Se Kita)
13. Perfectos Animales