Escuchar La Viña del Señor es encontrarse con una banda todavía en formación, pero con una identidad sorprendentemente reconocible. Aunque el sonido resulta más rudimentario que el de sus discos posteriores, ya aparecen muchos de los elementos que acabarían definiendo la obra de Vito Íñiguez y compañía: historias cotidianas, crítica social, personajes al margen de la normalidad impuesta y una forma muy particular de entender la poesía dentro del rock urbano.
Las canciones se mueven entre la denuncia social de"Corrupción por T.V.", la introspección de"Mi Alma" y la mirada existencial que recorre buena parte del repertorio. También resulta especialmente interesante comprobar cómo temas como"Como Tantos" o"El Cuadro Sin Subasta" anticipan recursos líricos que la banda desarrollaría con mucha mayor profundidad en álbumes posteriores como Flujo de Antropina o El Desenkanto del Ruínseñor.
Más que una obra plenamente madura, La Viña del Señor debe entenderse como el documento fundacional de Sínkope. Un disco de raíces profundamente extremeñas y espíritu callejero que constituye la primera piedra de una trayectoria marcada por la independencia, la personalidad propia y el inconformismo.
01. Divina Noche
02. El Cuadro Sin Subasta
03. Como Tantos
04. Corrupción por T.V.
05. La Viña del Señor
06. Sombra y Miedo
07. Tengo que Abortar
08. Cuatro Letras
09. Mi Alma
