Hatebreed (2009) Hatebreed


Hatebreed (2009) Hatebreed

Lanzar un disco homónimo cuando ya cuentas con una trayectoria consolidada suele ser una declaración de intenciones. En el caso de Hatebreed, este álbum de 2009 funciona precisamente así: una reafirmación de identidad. Después del experimental ejercicio de versiones de For the Lions, la banda de Connecticut volvió a centrarse en sí misma para recordar por qué se había convertido en una de las fuerzas más respetadas del hardcore y el metal contemporáneo. 

Desde"Become the Fuse", Hatebreed recupera el sentido de urgencia que siempre ha caracterizado sus mejores trabajos. Los riffs son compactos, la producción de Zeuss resulta potente sin perder agresividad y Jamey Jasta suena tan convincente como en sus años más combativos. El grupo evita cualquier tentación de modernizar artificialmente su sonido y apuesta por canciones directas, construidas para el impacto inmediato. 

Uno de los aspectos más destacados del disco es su equilibrio entre brutalidad y mensaje. Temas como"Not My Master","In Ashes They Shall Reap" y"Everyone Bleeds Now" transmiten una actitud desafiante frente a la manipulación, la derrota y la dependencia de terceros. No se trata únicamente de ira, sino de una invitación constante a la autosuficiencia y la fortaleza personal. 

Musicalmente, el álbum presenta una de las producciones más pesadas que la banda había conseguido hasta entonces. Canciones como"Hands of a Dying Man","No Halos for the Heartless" o"Through the Thorns" muestran un Hatebreed algo más denso y oscuro, sin perder la inmediatez hardcore que siempre ha definido su sonido. 

La segunda mitad mantiene un nivel muy alto gracias a composiciones como"Every Lasting Scar","As Damaged As Me" y especialmente"Undiminished", uno de los cortes más memorables del álbum. Aquí aparece la temática clásica del grupo: aceptar las heridas, aprender de ellas y seguir avanzando sin concesiones. 

Aunque suele quedar eclipsado por discos fundamentales como Perseverance o The Rise of Brutality, este trabajo merece una valoración mucho más alta de la que suele recibir. Es un álbum extremadamente consistente, sin canciones de relleno y con una banda que suena segura de sí misma en cada minuto.

01. Become the Fuse
02. Not My Master
03. Between Hell and a Heartbeat
04. In Ashes They Shall Reap
05. Hands of a Dying Man
06. Everyone Bleeds Now
07. No Halos for the Heartless
08. Through the Thorns
09. Every Lasting Scar
10. As Damaged As Me
11. Words Became Untruth
12. Undiminished
13. Merciless Tide
14. Pollution of the Soul

Post a Comment

Comentale!

Artículo Anterior Artículo Siguiente