El álbum Darkness Descends (1986) de Dark Angel es considerado uno de los discos más extremos y fundamentales del thrash metal de los años 80. Editado por Combat Records, marcó un salto cualitativo respecto a su debut We Have Arrived gracias a la incorporación del baterista Gene Hoglan, cuya técnica y potencia transformaron el sonido de la banda. Desde el tema inicial, el disco se lanza sin concesiones a una tormenta de riffs veloces, voces abrasivas y estructuras complejas que anticipaban el desarrollo posterior del death metal técnico.
En lo artístico, Darkness Descends destaca por mantener una intensidad implacable sin perder ambición compositiva. Canciones como “The Burning of Sodom”, “Merciless Death” y “Death Is Certain (Life Is Not)” se convirtieron en clásicos del género, mostrando cómo Dark Angel equilibraba brutalidad y estructura. La atmósfera oscura y caótica del álbum lo convirtió en un referente de culto dentro del thrash, situándolo junto a obras como Reign in Blood de Slayer y Pleasure to Kill de Kreator como pilares de la escena más agresiva de mediados de los 80.
