El álbum Lágrimas y Gozos (2008) de Ska-P marcó el regreso de la banda madrileña tras seis años de separación. Publicado por Warner Music, el disco mantiene el espíritu festivo y combativo del grupo, con su característico ska punk cargado de sátira política, crítica social y energía rebelde. El título refleja la dualidad entre la lucha y la esperanza, entre la denuncia y la celebración, que siempre ha caracterizado a la banda.
El repertorio incluye canciones como Crimen Sollicitationis, El Libertador, Mestizaje, La Colmena y El Tercero de la Foto, que combinan melodías pegadizas con letras incisivas. Con este trabajo, Ska-P reafirmó su vigencia internacional y su compromiso con la denuncia social, mostrando que su música sigue siendo un vehículo de resistencia y diversión tras más de dos décadas de trayectoria.
